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Proyecto LUNA- un proyecto de Innovación Educativa

By 30 septiembre, 2017 Sin comentarios

Pedro Vázquez Marín
Creador de Proyecto LUNA
Director Conservatorio Profesional de Sanlúcar la Mayor
Director de la Orquesta Sinfónica del Aljarafe

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Fotografía: Manuel Castro

El Proyecto LUNA (Lenguaje Universal para Niños Artistas) surge con la idea de proporcionar una educación musical multidisciplinar a niños en edad escolar y una óptima manera de abrir nuestro Conservatorio a la comunidad educativa. LUNA es una herramienta basada en la aplicación de un sistema de enseñanzas musicales fundamentado en la transversalidad entre materias y departamentos, el fomento de la creatividad y la búsqueda de la motivación del alumnado, así como en el desarrollo de las capacidades musicales de cada individuo: hacer Música para aprenderla y disfrutarla, no estudiar Música sólo para tocar un instrumento; sentirse y ser músico desde que el alumnado se inicia en su aprendizaje musical. Esa es la idea fundamental de Proyecto LUNA.

¿Lenguaje Musical o Solfeo?

El sistema educativo musical que tenemos en Andalucía es heredado de otros que, cambiando los nombres o siglas de las asignaturas, poco o nada han evolucionado en lo sustancial. Hay muchos ejemplos, pero posiblemente el más claro se encuentre en el antiguo Solfeo que actualmente viene a denominarse Lenguaje Musical donde aquellos libros áridos y densos son sustituidos ahora por métodos más dinámicos llenos de ilustraciones y colorido.

El profesorado, también mejor preparado y al día de las últimas tendencias educativas, cambia su manera de dirigirse al alumnado, buscando quizás un mayor acercamiento, que claramente ha conseguido.

En cambio, los cursos siguen denominándose igual (1º, 2º…). Se intenta con ello clasificar y encorsetar al alumnado por niveles dentro de una práctica tan abierta y flexible como es la Música, posiblemente porque no encontramos otra manera de hacerlo o porque buscar otra metodología supondría un cambio demasiado costoso para una aparentemente “simple asignatura”. Sin embargo, debemos coincidir que, en lo esencial, la práctica y vivencia del Solfeo es la misma que ya se sufría en las aulas del Conservatorio allá por los años 80 del pasado siglo: los estudiantes siguen sin encontrarle el sentido práctico a esta materia que todo músico debería pensar como fundamental.

El Lenguaje Musical además, y como profesor que he sido de piano durante muchos años, continúa estando separado y en paralelo de la enseñanza del instrumento. ¿Cuántas veces no he tenido que trabajar aquellas notas y términos de una partitura con mis alumnos y alumnas en clase de piano porque debían esperar aún algunos trimestres para verlos en clases de Lenguaje Musical? Por ejemplo, la clave de Fa para los pianistas y chelistas, o la clave de Do en 3ª para los violistas no pueden esperar a ser estudiadas en próximos cursos de Lenguaje Musical, si las necesitan YA en sus clases de instrumento. Debemos admitir que no existe una clara transferencia de contenidos entre estas dos enseñanzas.

Siempre hemos tratado estos asuntos, pero parece que nunca llegamos a la solución: la famosa Transversalidad entre materias y departamentos.

 

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¿Dos conceptos diferentes de Creatividad?

Por otro lado, y en otro ámbito, cada vez recibo en mi despacho a un mayor número de familias cuyos hijos e hijas sufren el ya famoso síndrome del trastorno de la atención y de posible hiperactividad, o que, sin estar diagnosticados, simplemente se dispersan.

Niños y niñas que parecen no centrarse, que rinden menos y se comunican peor, a pesar de tener muchos más medios de comunicación a su alcance: se expresan con mayor dificultad y son cada vez más perezosos a la hora de comenzar una actividad. En casa tienen Wii, Xbox, iPad, multitud de canales de TV, Internet, DVD, YouTube, chats, consolas de videojuegos… y después esperamos que les atraiga tocar un violín y que, además, se concentren en ello.

Tienen estos chicos y chicas, sin embargo, la capacidad de mantener varias ventanas abiertas simultáneamente en su ordenador personal, y seguir múltiples conversaciones al mismo tiempo. Definitivamente, comprobamos que la mente de nuestros hijos ha cambiado respecto a la nuestra: pueden diversificar su atención en cuestión de segundos, cambiando de canal de TV, escuchar músicas dispares y escribir en varios chats a la vez. Pero la práctica de la música -como muchas otras prácticas diarias- requiere fijar la atención en una sola idea y durante mucho tiempo; por tanto jugamos con dos conceptos diferentes de creatividad: una moderna, fruto de los avances tecnológicos, y otra, creada y forjada durante siglos. Esa aridez del Lenguaje Musical que comentaba anteriormente poco puede competir con el exceso de información, color y modernidad que tenemos en nuestras casas. Y encima queremos que se centren y disfruten de su práctica…

Desde los Conservatorios no podemos competir con estos avances tecnológicos, si es que pensamos que es positivo depender tanto de ellos. Intentamos cambiar de actividad cada pocos minutos, haciendo que nuestras unidades didácticas sean lo más dinámicas posible, hacemos uso de las nuevas tecnologías. Pero entiendo que no solo no es esta la estrategia que debemos seguir para hacernos más interesantes, todavía debemos y podemos combatir con nuestras propias armas: la práctica reflexiva de la Música.

Otra forma de practicar el Lenguaje Musical

Observando cómo han aprendido mis hijos a hablar, he notado que, curiosamente, aprenden a hablar hablando. No han estudiado cómo se habla, sino practicando y siendo corregidos continuamente por sus mayores.

El concepto de Lenguaje Musical se necesita llevar del mismo modo a un plano más práctico, donde se aprende el lenguaje haciendo música. Conociendo aquellos conceptos que vamos necesitando a medida que los vamos usando, flexibilizando al máximo los contenidos del curso y los propios cursos y niveles. Al menos en sus inicios. Como nuestros hijos e hijas que en sus primeras palabras no han sido encorsetados en ningún nivel de conocimiento del habla. Luego sí, cuando llega la exigencia del colegio y la universidad.

Proyecto LUNA incide de lleno en esta doble problemática que he estado analizando, elevando a primer término la orquesta y el coro como herramientas de aprendizaje y práctica gozosa de la Música.

Los primeros pasos con Proyecto LUNA no pueden ser más alentadores. Al ponerlo en práctica tenemos menos absentismo en nuestras Escuelas y Conservatorios y un mayor desarrollo técnico, de creatividad y expresividad en nuestro alumnado.

La Orquesta obliga a centrar la atención y estimula el aprendizaje del Lenguaje Musical a partir de la práctica comunitaria en su propio instrumento. Un modelo reflexivo, observacional, significativo y kinestésico que le da sentido al alumnado a tanta práctica personal en casa, al tiempo que es un buen sustituto de las tecnologías del hogar normalmente tan individualistas.

No quiero que se desprenda que estoy en contra de estas tecnologías, ni que debamos darle la espalda. Todo lo contrario. Estoy a favor que nuestros niños y niñas se desarrollen en la sociedad que les ha tocado vivir. Proyecto LUNA consigue que la Música no se desmarque de este desarrollo veloz que vivimos y siga ocupando el lugar que, desde siglos, ocupa en el alma de las personas, que siga siendo ese refugio que desarrolle el otro perfil de creatividad y de la atención que estas generaciones parece que están perdiendo.

La estructura de la enseñanza musical en nuestras escuelas de Música y Conservatorios se planteará y fundamentará en la práctica orquestal, siendo esta la herramienta óptima para la enseñanza del Lenguaje Musical, desarrollo de la Creatividad y valores sociales.

 

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Proyecto LUNA y el trabajo de Orquesta

Los Conservatorios Elementales de Música, incluso algunos Profesionales y las Escuelas de Música generalmente coinciden en que sus orquestas no tienen los suficientes instrumentos, nivel y alumnado como para montar un verdadero repertorio que anime a los estudiantes en esta práctica. Se crea así un círculo negativo donde se abandona la orquesta a favor de otras prácticas camerísticas por incapacidad real.

Proyecto LUNA crea las orquestas Pre-infantil (de 6 a 9 años, hasta aproximadamente 2º de enseñanzas Básicas de Música), Infantil (de 10 a 14 años, hasta aproximadamente 2º de enseñanzas Profesionales de Música) y Juvenil (de 15 a 18 años, hasta 6º de enseñanzas Profesionales de Música y posibles estudiantes de mayor nivel o que, habiendo terminado sus estudios en el Conservatorio no quieran continuar los estudios Superiores pero desean seguir disfrutando de la Música de forma práctica). En un solo Conservatorio Elemental, de forma aislada, es complicado hacer versátil y atractiva la asignatura de orquesta por el volumen y nivel técnico de su alumnado, pero dentro del Proyecto LUNA se adquiere una dimensión de calidad y riqueza tímbrica impensables para un niño o niña de esos niveles formativos.

El repertorio contendrá todos los conceptos que deben estudiarse del Lenguaje Musical y se combinará con el canto coral como otro ejemplo de práctica colectiva de la música de valores incalculables.

Las diferentes orquestas prepararán repertorios de su nivel y se unirán cada trimestre con las de otros Conservatorios y Escuelas de Música. Y, simultáneamente, prepararán un repertorio común a los tres niveles de manera adaptada para que, en el mismo centro de enseñanza, si se dispone, se unan periódicamente todos los alumnos y alumnas de las tres orquestas.

Ya está probado que estos tres niveles pueden coexistir y desarrollarse conjuntamente en estos ensayos trimestrales.

¿Los centros de enseñanza son centros abiertos?

El Proyecto LUNA tiene el objetivo principal de sumergir la educación musical en los centros educativos de primaria a través de su cohesión con las Escuelas de Música y los Conservatorios. Con este fin, el Conservatorio o la Escuela de Música, actúa como coordinador local de los colegios, integrándose posteriormente en el proyecto a nivel provincial y autonómico. Una iniciativa creada para aunar intereses educativos de centros de Primaria y de educación musical.

Se trata de un proyecto multidisciplinar que incluye la música, la práctica instrumental, la acción tutorial, la expresión corporal y las artes plásticas. Para ello se encarga cada curso la composición de una cantata que ponga música a un cuento que sepa transmitir valores sociales. Es una obra musical para ser cantada con el acompañamiento de una orquesta sinfónica.

La orquesta está formada por el alumnado de los Conservatorios y las Escuelas de Música del municipio como hemos explicado anteriormente. El coro lo conforman los alumnos y alumnas de primaria de los distintos Colegios, junto con los grupos de coro de la Escuela de Música y los Conservatorios además de otros coros y escolanías de la localidad. El profesorado colabora no solo en la preparación de las partes sino de forma activa en los encuentros trimestrales y en la función final, de  modo que sirven de apoyo a su grupo.

Con el fin de aglutinar en un mismo proyecto las diferentes expresiones artísticas que puedan desarrollar en el alumnado la creatividad, este cuento musical cuenta con: una coreografía para coro y la danza, vinculando el movimiento unido a la música como fuente de expresión que se puede trabajar en las clases de Educación Física y en las Escuelas de Danza; ilustraciones del cuento, realizados en las clases de Plástica, y que serán seleccionadas mediante concurso. Los dibujos ganadores serán utilizados para las proyecciones durante las representación final.

Musicalmente, la obra está concebida de forma que se adapta a todos los niveles de formación. Las partes orquestales han sido compuestas incluyendo partituras que pueden ser interpretadas por alumnos y alumnas de las diferentes orquestas.

El proyecto LUNA va dirigido, por tanto, a alumnado de Colegios de Primaria y Secundaria, Escuelas de Música, Bandas, Conservatorios Elementales de Música, Conservatorios Profesionales de Música y Coros. Estos centros de enseñanza musical se tienen que abrir forzosamente a los demás y colaborar conjuntamente en la ejecución de una obra artística.

 

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La Música canalizadora de otras experiencias

La realización de esta actividad musical y artística fomenta la creatividad y desarrolla valores educativos tan importantes como el respeto, la convivencia, la constancia, la disciplina, la igualdad… Las enseñanzas artísticas nos permiten desarrollar en el alumnado un valor muy importante: “compartir”. Realizar una actividad en la que la recompensa es disfrutar con otros el trabajo y que resulte algo maravilloso, para los niños  y niñas una incesante fuente de motivación.

Para aunar decisiones e impresiones dentro del proyecto, en los municipios en los que se desarrolle se crea un grupo de trabajo coordinado por el director musical, la coordinación de cada área implicada (orquesta, coro y escenografía) y el profesorado del Conservatorio o la Escuela de Música. En este grupo los colegios estarán representados por la dirección del centro o las jefaturas de departamento de las áreas implicadas. Porque Proyecto LUNA – Canta un cuento dura todo el curso escolar.

Los conceptos musicales y la educación en valores pueden resultar algo abstractos, pero en Proyecto LUNA se adquieren mediante clases y actividades de conjunto en las que la herramienta principal es la experiencia. La cantata escrita expresamente para el proyecto por compositores andaluces adapta la música a un libreto con el que trabajar valores de convivencia, igualdad social, respeto al medio ambiente, etc.

Como ya se ha dicho anteriormente, la práctica orquestal desarrolla la capacidad de atención y estimula el aprendizaje de conceptos básicos del lenguaje musical, un modelo educativo que da sentido a tanta práctica individual. LUNA no es una herramienta excluyente ni selectiva, sino que da la posibilidad a todo el alumnado de aportar sus conocimientos a través del trabajo en equipo, creando, como herramienta, el punto de partida de un nuevo sistema educativo donde se resume el hecho que no todas las personas pueden aprender de la misma manera o adquieren los conocimientos al mismo tiempo, sobre todo en la práctica instrumental y artística por extensión.

Proyecto LUNA, se puso en marcha en Octubre de  2013 con la obra “A toda Vela”, una participación de 25 centros educativos y unos 1000 niños sobre el escenario el 12 de Junio de 2014 dando el pistoletazo de salida a dicho proyecto educativo. El éxito de “A toda vela” confirmó la viabilidad del proyecto; era factible llevarlo a cabo y ampliarlo, y los resultados hablaron por sí solos. La participación del alumnado y la implicación del profesorado y familias daba un resultado educativo que se reflejaba en un mayor y mejor rendimiento en las materias. Es por lo que se decide dar continuidad en el curso 2014-2015 con “Pelos Azules”, al que se le añade la participación de la danza como expresión corporal necesaria en este proyecto multidisciplinar. Esta nueva obra se estrenó el 12 de Junio de 2015, cosechando un gran éxito en su puesta en escena, recogiendo de nuevo los frutos del trabajo realizado a lo largo del curso. La nueva experiencia se reflejó en cientos de alumnas y alumnos motivados que compartían su experiencia de aprendizaje, familias implicadas en la educación en valores y un profesorado entregado y comprometido en el desempeño de su función educativa, dispuesto a adoptar nuevos recursos que beneficien y desarrollen su propia actividad docente. En el Curso 2015-2016 se interpretó la obra “Madre Naturaleza” donde el alumnado pudo sentir la fragilidad de nuestro ecosistema. En esta edición se incorporó la provincia de Málaga a las ya participantes Huelva y Sevilla. Y LUNA siguió creciendo en el curso 2016-2017 con la obra “Tiempo de Paz” incorporando las provincias de Almería y Cádiz.

La realidad en los centros educativos cambia continuamente, cada año entran nuevos alumnos y alumnas, salen promociones, muda el entorno, y debemos estar preparados para estos hechos e intentar atender las necesidades que cada curso demanda nuestro alumnado. Con la creación de una obra inédita en cada curso se atienden las necesidades educativas, las propuestas del alumnado, familias y docentes. Se mejora la calidad de la enseñanza, porque en esta creación están recogidas las propuestas de un colectivo que demanda y aboga por la innovación educativa.

Este proyecto tiene una idea de continuidad en el tiempo, el intercambio con centros de la provincia proporcionará una fuente de enriquecimiento continua. Sin duda la experiencia que se ofrece al alumnado es motivadora, fomenta el aprendizaje activo, poder interactuar con otros departamentos, materias, y a los  centros educativos les ayuda a tener una visión más amplia de la música.

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Como resumen de todo lo expuesto, el alumnado instrumentista descubre sonoridades diferentes de instrumentos que no tienen nada que ver ni técnica ni auditivamente con el propio, descubre modos de ejecución que les resultan desconocidos; aprende a integrarse dentro de un todo musical, a destacar melodías interesantes, descubre qué efectos resultan de interés en el discurso sonoro, controla los volúmenes en función de la melodía, vive el pulso de grupo y descubre que el lenguaje musical se hace realidad en las piezas que interpretan, que no es una asignatura tediosa, sin sentido, sino la herramienta que necesitan para hacer posible la comunicación en la música. El alumnado de coro, de educación física, danza y artes plásticas descubre que la música despierta su desarrollo creativo, su propia expresión como individuos formando parte de ese universo musical y en sus centros la Música adquiere el protagonismo que siempre debió tener.

Con respecto a los centros educativos, los beneficios que la Música les aporta entre los diferentes departamentos que conforman el centro son importantísimos. Se produce un flujo continuo de ideas que ayudan a mantener activo el centro, fomenta la creatividad entre el personal docente y hace que este fluir repercuta  directamente en el alumnado que se integra fácilmente dentro de dicho universo. Se refuerza la convivencia dentro del centro, promoviendo actitudes de respeto entre el profesorado, lo que ayuda considerablemente a aumentar el rendimiento del  propio centro educativo.

Catalizando el Decreto 17/2009, de 20 de enero, por el que se establece la Ordenación y el Currículo de las Enseñanzas Elementales de Música en Andalucía, resumimos que las enseñanzas elementales de música contribuirán a desarrollar las capacidades generales y valores cívicos propios del sistema educativo y favorecerán la participación en actividades artísticas y culturales que permitan vivir la experiencia de transmitir el goce de la música. Y es fiel reflejo de nuestros resultados en Proyecto LUNA.

Artículo completo publicado en la Revista Andalucía Educativa

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