Oliver Twist – Proyecto LUNA 2026
Presentación
Francisco Cuadrado, compositor
Charles Dickens escribió Oliver Twist en 1838, reflejando en la novela la realidad llena de desigualdades sociales, abusos e injusticias de la Inglaterra victoriana. Un reflejo de dos mundos: por un lado, el de la maldad, la suciedad, la pobreza, el engaño y la bajeza. Por otro, el de la bondad, la belleza, la honestidad y la felicidad. Dos realidades que el novelista vincula a los distintos estratos y clases sociales. Una historia cargada de valores, y cuyo protagonista es un chico de aproximadamente la misma edad que la tienen los niños y niñas que participan en Proyecto Luna.
Releer la novela y las notas que el propio Dickens escribió sobre ella (primer paso para la creación del libreto y la música de Proyecto Luna) ha supuesto no solo la oportunidad de volver a disfrutar de la riqueza literaria y el estilo personalísimo de Dickens, sino también evidenciar cómo muchas de las terribles situaciones, abusos y maltratos descritos en la novela siguen existiendo en la actualidad, y en sociedades tan supuestamente avanzadas como la nuestra, aunque con nombres más “modernos”, tomados precisamente de la lengua inglesa, sin duda para intentar suavizar la gravedad de lo que realmente significan: bullying, cyberbulling, stalking, gaslighting, ghosting, grooming…
Uno de los retos más importante a la hora de crear el libreto y la música para Proyecto Luna a partir de Oliver Twist ha sido transmitir, a través de la narración y la letra de las canciones (gracias al talento y la sensibilidad de Adriana Moragues), los valores que queremos transmitir a través de este proyecto, que también están en la novela de Dickens: la bondad, la honestidad, la sinceridad, e incluso la suerte de vida por pertenecer a una determinada clase o estrato social.
El otro gran desafío ha sido convertir toda esta riqueza de emociones, de situaciones, de experiencias, de relaciones humanas… en música. Crear un universo musical con identidad propia, divertido en algunos temas, triste en otros, enérgico en los momentos de mayor intensidad dramática. Sobre todo, una música que conecte de la manera más profunda posible con los sentimientos de todos los participantes.
Nuestra versión de Oliver Twist se acerca más a un musical que a una cantata, tratando de integrar la narración con las canciones, potenciando la interacción entre coro, orquesta y narradores, planteando pequeños “retos” musicales que hagan más estimulante y divertida la experiencia: diferentes voces corales, juegos rítmicos y coreográficos, combinación del canto con la declamación, juegos de palabras… incluso alguna pequeña sorpresa dentro de la propia narración, que esperamos dé un sentido aún más profundo a una historia ya de por sí cargada de trascendencia.
Quiero, por último, y por ello reservo el lugar más especial de esta presentación, dar las gracias a todo el equipo de Proyecto Luna por el enorme cariño con el que llevan a cabo un trabajo del mayor nivel profesional; por toda la ayuda que me han brindado en este proyecto; y por hacer posible, año tras año, que Proyecto Luna sea una iniciativa verdaderamente transformadora para todos los niños y niñas que viven esta experiencia, y también para sus maestros, maestras y familias. Gracias también a todos ellos por implicarse de la forma en que lo hacen y vivir con tanta intensidad esta aventura.